Préstamo revolving

Podemos considerar al crédito revolving como un crédito de tipo versátil, en el cual la cantidad proporcionada a un cliente, fluctúa o es de tipo rotativa. Los límites del préstamo se verán disminuidos siempre que el cliente haga uso de dicho préstamo, y por el contrario, se acrecentarán o restablecerán cuando el cliente realice los pagos para restituirlo.

Una de las particularidades más importantes del crédito revolving, es que no hay un número concreto de disposiciones máximas que puede llevar a cabo el cliente.

A este, se le otorga un máximo o mínimo económico, cantidad de la que podrá hacer uso a lo largo de determinado lapso de tiempo. Cuando sea necesario llevará a cabo adeudos, los cuales disminuirán el límite por importe semejante al del adeudo.

Del mismo modo, se podrán realizar abonos mediante los que se restituirán los límites de cuantía. En definitiva, en esta clase de crédito (rotativo o revolving), el cliente solamente abonará los intereses deudores sobre la parte del préstamo de la que realmente se ha servido. Si bien el cliente dispone de un capital fijo, que irá rebajándose respecto a la utilización que haga de él, hay múltiples consideraciones que pueden perjudicarle.

El sobreendeudamiento es uno de los problemas más frecuentes. La rápida concesión de este tipo de créditos, provoca que en muchas situaciones los clientes se vean envueltos en complicados enredos legales y económicos.

Las entidades financieras se escudan en factores como la falta de determinación de la duración del préstamo, lo que, junto a otros factores, conducen al endeudamiento del cliente por el alto tipo de interés al que, en determinadas ocasiones, se enfrentan.

Los clientes que han obtenido créditos revolving sin haber sido bien informados en su momento, pueden verse envueltos en complicadas situaciones financieras de las que solo les librarán especialistas en Derecho Hipotecario. Los letrados examinarán exhaustivamente los contratos de los créditos para sacar el máximo partido para sus clientes.