EL CHEQUE

EL CHEQUE
Un cheque es un título por el cual, un librador plasma una obligación o mandato al librado para el pago a un tercero denominado tomador. Aunque a primeras pueda entenderse como una letra de cambio, debemos de atender a las peculiaridades del mismo que lo diferencian.

En primer lugar, el librado del cheque es en todo caso una entidad bancaria.
En segundo lugar, la obligación o mandato en ningún momento puede ser sometido a aceptación, en la medida en que la entidad bancaria no se convertirá en obligada cambiaria en ningún momento de la relación

Y que en todo caso, se trata de un vencimiento a la vista, esto es, que su vencimiento solo se producirá una vez se presentado el título al cobro. Debemos tener en cuenta que con la mera entrega del cheque no se extinguirá la deuda, sino que será preciso que el cheque sea cobrado. Igualmente se deben de cumplir ciertos requisitos que no son condición necesaria para la regularidad ni de la letra de cambio ni del pagaré. Hablamos de la necesidad previa de provisión de fondos en poder de la entidad bancaria que se constituya como librado. Esta provisión de fondos suele responder o bien a la existencia de un deposito en una cuenta corriente, o bien a la apertura de un crédito en cuenta corriente.

Estos fondos habrán de ser suficientes desde l momento de la emisión del cheque y hasta su cobro. En segundo lugar, no basta con la mera existencia de fondos para poder hacer frete al pago; esto fondos han de ser disponibles (pues estos podrían ser indisponibles y por lo tanto carecerían de utilidad) y deben de ser disponibles mediante cheque. Es decir, se requiere un contrato de cheque, que puede ser expreso o tácito. Estos requisitos no determinan la validez del cheque, pero si su regularidad. De manera que en caso de no poderlo cobrar, el tomador podrá ejercitar las acciones cambiarias pertinentes contra el librador.